Elaborado por Álvaro Dias (PSDB-PR), el voto opositor fue hecho, sobre todo, para incluir al jefe de gabinete de la Presidencia, Gilberto Carvalho, y al ex jefe de la Casa Civil, José Dirceu, en la lista de 83 pedidos de testigos.
Pero, con el voto, el oficialismo derrumba los proyectos de ley para el funcionamiento de los bingos y el permiso para que los gobiernos Estatales creen loterías. Por la legislación actual, solo la Unión puede hacer eso.
Del lado conservador, el voto por serparado producido por Magno Malta (PL-ES) prevé la propuesta para cerrar las casas que funcionan por medio de permisos.
Además de eso, Malta prefirió dejar de lado una lista de pedidos de testimonios, entre ellos el de Paulo Okamotto, presidente del Sebrae, y Antonio Palocci, ex ministro de Hacienda.
El principal argumento es que la CPI investigó asuntos fuera del hecho determinado. “No habrá pedidos de testimonio, pero vamos a dirigir todo hacia el Ministerio Público”, dijo el senador Tião Viana (PT-AC).
El gobierno comienza a actuar para armar una mayoría y vences la batalla en la votación. Los objetivos son los senadores Mozarildo Cavalcanti (PTB-RR) y Augusto Botelho (PDT-RR), cuyos votos se convirtieron en incógnitas en las últimas semanas.