Según estimaciones, San Francisco de Mostazal estaría desembolsando más de $1.600 millones anuales (3,12 millones de dólares) por este concepto, situación que a juicio de la alcaldesa, Mirenchu Beitía, realmente plasmaría el espíritu de la ley de casinos, que busca fomentar el desarrollo de toda la región y no sólo de la comuna beneficiada con el proyecto. De esta forma “a lo largo de los 15 años de concesión el casino de Internacional Group Gaming & Resort (IGGR) estaría entregando alrededor de $24.000 millones (49,93 millones de dólares), que se convertirán en una real alternativa de crecimiento para O'Higgins”, agregó la edil.
La apuesta de Mostazal es por el casino del consorcio francés IGGR quien, con el proyecto “Paihuén: El Portal del Sur”, compite con tres proyectos de casino en Rancagua, aunque confía que la cercanía con Santiago (56 kilómetros) así como los 15 minutos que lo separan de la capital regional serán un factor decisivo. Además, la iniciativa de los franceses es la que presenta la inversión inicial más grande de la región (60,7 millones de dólares), dispone de 17,5 hectáreas de terreno y ofrece más empleos directos (1.894) e indirectos (alrededor de 5.700) que cualquier otra propuesta en la región, así como la mayor cantidad de máquinas de juego (1.500) a nivel nacional.