La acusación plantea que, el 1º de julio del año pasado, se alteraron las fechas del contrato de concesión del hotel Carrasco para beneficiar a la empresa Carmitel SA, que habría incumplido con la finalización de las obras.
Durante el llamado a sala del intendente realizado el viernes pasado, la edil convocante Cristina Ferro dijo que el plazo de Carmitel había vencido el 31 de diciembre del 2005 y se extendió en forma ilegítima hasta el 31 de diciembre del 2006, con prórroga hasta el 31 de julio del 2007.
Respondiendo una pregunta de Ferro sobre casinos, el intendente Ricardo Ehrlich afirmó, que había llegado a un acuerdo con su par de Canelones para que se incluya a la IMM en cualquier negociación sobre aperturas de una sala de juego en la capital.
El prosecretario de la comuna capitalina, Jorge Rodríguez, precisó que “sí cuestionamos a la Dirección de Casinos por no informar a Ehrlich sobre aperturas de salas en Montevideo. “Casinos no actuó con respeto institucional hacia la IMM”, aseguró.