El subsector del bingo se encuentra anquilosado, por lo que requiere la inclusión de nuevas modalidades de juego sustentadas en la incorporación de las nuevas tecnologías que lo dinamicen.
De forma paralela, se deberán implantar otras fórmulas fiscales. Así, se lo transmitieron ayer empresarios de la actividad a los responsables de Tributos y Juego de las Comunidades Autónomas en la primera de las dos “Jornadas sobre fiscalidad relativa a las nuevas modalidades de Bingo”.
“Somos un sector joven, que apenas lleva 30 años reglamentado, pero que acusa una falta de innovación en el producto que ofrece2, explicó el presidente de la Confederación Española de Empresarios del Juego del Bingo, Javier Franch.
Las nuevas tecnologías pueden poner remedio al declive que supone que se hayan cerrado de 1982 a esta fecha 600 salas a nivel nacional, ya que según Franch “proporcionan unos sistemas más rápidos, baratos y atractivos”.
En opinión del máximo representante de la Confederación, esto tendría que conllevar que la fiscalidad pasase de aplicarse a la facturación a la diferencia entre lo que el cliente abona y los premios que obtiene.