“En el término de 45 días las slots estarían funcionando”, manifestó el intendente de Cruz Alta, Diego Passerini. El jefe comunal adelantó que se está evaluando cuál será la institución que recibirá el canon que se genere por la actividad. “Finalmente el Concejo aprobó la ordenanza para que podamos definir el arribo de las máquinas tragamonedas, una intención que teníamos desde el año pasado cuando se nos acercó la propuesta”, expresó el titular del Departamento Ejecutivo.
La votación en la noche del miércoles fue definida por los ediles del oficialismo. El dato sorprendente fue que una de las concejales de la oposición se abstuvo de votar, aunque se había manifestado públicamente en contra de la ordenanza.
Tal como se preveía de antemano, hubo representantes de instituciones que acercaron su posición en las audiencias públicas realizadas algunas semanas atrás. Pero de acuerdo a lo manifestado por el propio jefe comunal la mayoría de los cruzalteños no se opone a que se abra una sala de estas características.
En este contexto cabe recordar el debate que provocaron las slots en Marcos Juárez, donde finalmente los ediles rechazaron la posibilidad de que se instalen. Ante este rechazo, CET terminó optando por las localidades de General Roca y ahora por Cruz Alta.
El intendente Passerini está convencido de que será una interesante propuesta para aquellos que arriban a la localidad durante los fines de semana. “Nosotros tenemos mucha vida nocturna tradicionalmente, llega gente de diferentes lugares a pasar una noche de viernes o sábado, por lo que creemos que será un condimento más para mejorar los entretenimientos que se ofrecen”, sostuvo.
La ubicación de la sala donde funcionarán las slots es algo que ya estaba definido desde hace algunos meses. Un restaurante de la zona céntrica propuso parte de sus instalaciones para que la compañía realice la inversión necesaria y refaccione el lugar. Se especula también que la llegada de los slots generará otras inversiones gastronómicas e inmobiliarias.