El 57% de la empresa Rete Franco pertenece a los hermanos Franco, mientras que el resto está en manos de minoritarios, entre ellos algún socio italiano. El cierre de la operación está pendiente del precio y de una autorización del Gobierno italiano para la transmisión de la concesión.
En todo caso, de los 165 millones de euros que supone la nueva emisión de bonos, alrededor de 100 millones se irán a amortizar deuda, sobre todo un crédito puente concedido en el mes de febrero por Credit Suisse y Morgan Stanley para pagar la inversión del fondo de capital riesgo Monitor (una especie de deuda convertible en acciones). Los restantes 65 millones de emplearán en el pago de intereses y deuda a Royal Scotland Bank (unos nueve millones), y en adquirir la sociedad italiana Rete Franco.
Tras esta serie de ajustes y reordenación financiera, el grupo Codere se queda con una estructura financiera "más limpia y clara", según fuentes de la empresa. Es decir, mantiene una línea de crédito de 45 millones de euros con el Royal Bank of Scotland y la emisión de bonos conjunta que suma 500 millones.
La compañía, que gestiona más de 35.300 máquinas recreativas, 77 salas de bingo, 41 salas de apuestas deportivas, dos hipódromos y seis casinos, está presente en España, Italia, Argentina, Colombia, Panamá, México, Perú y Uruguay. Con la compra de Rete Franco da un paso más en su estrategia de internacionalización.
Codere, que intentó salir a Bolsa el año pasado, formalizó en junio de 2005 una primera emisión de bonos por valor de 335 millones de euros. Con la nueva operación, la emisión total de bonos se sitúa en 500 millones de euros, todos con las mismas características: un cupón del 8,25% y vencimiento a 10 años. El precio se fijó tras recibir la aprobación de los bonistas a alguna enmienda de la emisión anterior.