Se incautaron unas 40 máquinas tragamonedas y se clausuró un centro de Juego que funcionaba en el municipio mexicano de Las Terrenas, en Samana. La Coordinación de Niños, Niñas, Adolescentes y Familia de la Procuraduría General de la República y la Secretaría de Estado de Finanzas fue quien realizó el anuncio y la procuradora adjunta Marisol Tobal ratificó la decisión del Ministerio Público de no permitir que ese tipo de máquinas en México.
Tobal aseguró que la Procuraduría mantiene su inquebrantable posición de llevar hasta las últimas consecuencias la tarea de erradicar el uso de las máquinas tragamonedas y además informó que las máquinas incautadas utilizaban una avanzada tecnología, muy diferentes a las que se ven comúnmente.
Asimismo, la directiva expresó su agradecimiento al respaldo que ha estado recibiendo de la Secretaría de Finanzas, ya que desde un primer momento esa dependencia ha estado cooperando de manera decidida en el interés de que las máquinas tragamonedas sólo funcionen únicamente en los casinos de juegos autorizados por la ley.
Recientemente fueron destruidas unas 416 máquinas tragamonedas en un acto público en el vertedero de Duquesa, con lo que suman más de 700 las eliminadas hasta el momento.
Según la Ley 351-64, que a su vez creó la Comisión de Casinos de la Secretaría de Finanzas, en el párrafo primero del artículo 7 se advierte que "cuando se encontrare una máquina tragamonedas fuera del recinto autorizado, sin la debida autorización de la Comisión de Casinos, los propietarios de la misma serán pasibles del decomiso de estas por parte de la Dirección General de Rentas Internas".