La Cámara de Agentes Oficiales de la Lotería Nacional (CAOLN) repudió esta semana el proyecto de Ley presentado por Diputados Nacionales que prevé la creación de un Instituto Nacional de Vendedores Ambulantes de Quiniela (INVAQ). La institución lo calificó de “absurdo” al considerar que “lejos de ayudar a combatir el juego clandestino la propuesta se convertirá en un instrumento más para aquellos que operan en la ilegalidad”, advirtió su titular, Diego D'Agostino.
La iniciativa impulsada por los diputados nacionales Jorge Garrido (Frente para la Victoria) y Hernán Damiani (UCR) provocó el rechazo de la CAOLN, porque tiene como fundamento darle “un orden legal a una actividad que es desarrollada por cientos de miles de ciudadanos que encontraron en la comercialización de la quiniela su fuente diaria de ingresos”.
La CAOLN calificó la argumentación de “falaz ya que esto es rechazado por todos los ciudadanos porque con ese criterio tendríamos que empezar a tolerar y calificar de trabajadores a los carteristas, ladrones, contrabandistas o de cualquier otra rama de la actividad delictiva”, señaló D' Agostino.
Cabe recordar que ya en el 2004 la CAOLN, junto con los organismos oficiales de juego del país y el sindicatos de trabajadores de juegos de azar (ALEARA), se había opuesto a un proyecto idéntico presentado por la rama quinieleros del Sindicato de Vendedores Ambulantes (SIVARA). La posición quedó plasmada en un dossier de rechazo unánime al blanqueo de la actividad clandestina, que motivó el posterior archivo del mismo en la Cámara de Diputados de la Nación.