La comunicación de Verheugen le advirtió a los holandeses acerca de proceder con un esquema monopólico para los juegos de azar online, y les previno que tal política sería incompatible con las regulaciones de la Unión Europea, acerca de la libertad de los países de proporcionar servicios en otros Estados miembro.
El caso giró en torno a un reclamo del gobierno de que el monopolio estatal sobre los juegos del casino era coherente para alcanzar las metas propuestas. La corte reglamentó que los Ministros holandeses de Justicia y de Asuntos Económicos habían fracasado en la aprobación del caso, abriendo camino a un posterior concurso acerca de la posición holandesa, que tiene el derecho de excluir a las empresas de apuestas de otros países miembros de la UE. Todavía no se sabe si el gobierno apelará la medida.