El director de Desarrollo Económico de la Intendencia de Montevideo, Alberto Rosselli, está siendo objeto de cuestionamientos y una profunda revisión en la Junta Departamental, por varios aspectos de su gestión. La oposición señala que el funcionario debe hacerse cargo de la situación deficitaria de los casinos municipales desde el año 2000, cuando asumió la dirección del Departamento que los administra.
Según trascendió, la bancada de ediles del MPP estaría dispuesta a pedir su renuncia. Sin embargo, el presidente de la Junta Departamental, Jorge Meroni, dijo que por el momento no se maneja esa posibilidad. “Aguardaremos la comparecencia de Rosselli, donde se expondrán todos estos temas”, señaló el representante, y agregó: "Primero hay que escuchar lo que diga y, en última instancia, antes de solicitar la renuncia hablaríamos con el intendente", explicó.
Concretamente, Meroni reconoció que existe preocupación por la renovación del contrato que mantiene la Intendencia con la empresa concesionaria del Hotel Casino Carrasco. "Analizamos toda la situación de la concesión a la empresa Carmitel y le manifestamos al Intendente que había que buscar una solución definitiva por el incumplimiento, por dos veces consecutivas, de la empresa. Fue el compromiso que asumió el Intendente hace un mes, cuando concurrió a la Junta Departamental", afirmó el edil.
La concejal Cristina Ferro aseguró que detrás de cada negociación fallida en la Intendencia Municipal de Montevideo está la figura de Rosselli. “Él es el responsable de la pérdida de los casinos, del desastre de Carmitel y de que la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM), para abrir todos los días las puertas del Casino Carrasco, tenga que estar pagándole a una empresa que ha incumplido con una obligación. Rosselli es responsable de un pésimo negocio para la ciudad", sentenció.
Por esta polémica, es que la IMM está negociando con la empresa naviera Tsakos para que se haga cargo de la concesión del Hotel Casino Carrasco que actualmente está en manos de Carmitel S.A. La firma griega pondría el dinero y los avales financieros que se necesitan para terminar las obras de remodelación, quedándose con el paquete accionario de la actual concesionaria. De esta forma, la Intendencia evitaría tener que iniciarle un juicio a Carmitel por rescisión de contrato.