La enmienda señala que si la ONCE no llega a estos objetivos, “la Entidad Pública Empresarial Loterías y Apuestas del Estado (EPELAE) realizará, durante los ejercicios 2005 a 2012, una asignación financiera”. Dicha asignación, que previamente solicitará la ONCE, se someterá a la aprobación del Consejo de Ministros a propuesta conjunta de los Ministerios de Economía y Hacienda, y de Trabajo y Asuntos Sociales.
El importe de esta asignación financiera de cada año, según señala la enmienda, “será el necesario para cubrir, por una parte, el posible resultado negativo de explotación en el ejercicio precedente que figure en las cuentas anuales individuales de la ONCE, definido conforme a los criterios contenidos en el Plan General de Contabilidad”. Por otra parte, agrega que el 3% de la cantidad anterior, se destinará a la Fundación ONCE.
En la justificación de esta enmienda, se establece que “la fructífera cooperación entre el Gobierno y la ONCE en las políticas públicas de integración social de las personas discapacitadas demanda que esta organización disponga de los medios necesarios para el cumplimiento de los objetivos y fines sociales que persigue”.
El origen principal de los recursos financieros de la ONCE, “se ha visto afectado por cambios en las preferencias de los ciudadanos, que han generado una caída significativa en el volumen de ventas de los juegos por ella gestionados. Esta circunstancia, junto a la importancia de sus actuaciones en relación con las personas discapacitadas, de incuestionable relevancia social e interés público, hacen necesario e inaplazable en el tiempo la tramitación de una asignación de recursos financieros a dicha Institución”.
Por ello, se estima “oportuno y adecuado, por razones de interés social, habilitar una participación de la ONCE en los beneficios líquidos obtenidos por la EPELAE en la explotación del juego denominado Euromillones que, a su vez, garantice una aportación de la ONCE a la Fundación ONCE”.