“Este estado va a hacer lo que pueda para mantener los caisnos”, aseguró Larry Gregory, director ejecutivo de la Comisión de Juego de Mississipi. “No podemos permitirnos el perderlos”, agregó.
Mississipi, el tercer mercado de juego del país detrás de Las Vegas y Atlantic City, ha sido muy prolífico en la instalación de casinos. Las doce salas del estado emplean cerca de 14.000 personas y pagan alrededor de 500 mil dólares diarios en impuestos al Estado, comentó Gregory.
“Esto no incluye el gasto que no se asocia directamernte con el juego que hacen los clientes de los casinos en la región”, agregó. El miércoles a la medianoche se iba a inaugurar el decimotercer casino del estado, el Hard Rock Biloxi, pero las obras quedaron arruinadas por la tormenta. La compañía dijo que el casino estaba asegurado y que iban a reconstruirlo.
Gregory agregó que “la industria del casino ha sido una bendición, no solo a la costa del golfo sino en relación a todo el Estado. Queremos reconstruirlos, pero va a ser una decisión empresarial”. En Lousiana, que no fue tan dañada como Mississipi, los tres casinos flotantes afectados por la tormenta empleaban a unas 2.700 personas y ganaron 292 millones de dólares el año pasado. El estado obtiene cerca de 62 millones anuales en ingresos impositivos provenientes de los casinos, lo que representa unos 172 mil dólares diarios.
“Van a pasar varios meses antes de que podamos saber la magnitud total del desastre,” dijo Wade Duty, director ejecutivo da la Asociación de Casinos de Louisiana. De las compañías de Las Vegas que operan en Mississippi, Harrah's Entertainment ha sido la que más ha avanzado en la información en relación a lo que la compañía va a hacer en los próximos meses. En una entrevista con CNBC, el CEO de la compañía, Gary Loveman, dijo que la compañía mantendrá su compromiso con la región e intentará reconstruir sus dos casinos flotantes de Biloxi y Gulfport.
Una salida posible para el casino de Biloxi podría ser la construcción de un casino provisorio en tierra. “El casino flotante no solo fue arruinado sino que fue trasladado lejos de la costa por la tormenta”, informó Loveman. La tercera propiedad de la compañía en la región, el casino en los suburbios de Nueva Orleáns, sólo ha sufrido daños menores y podrá ser reabierto relativamente pronto, “dependiendo de si la ciudad podrá sostenerlo”.
En una conferencia de prensa en Las Vegas, Loveman dijo que los daños de la tormenta a los casinos flotantes alentarán a los legisladores de Mississipi a permitir casinos en tierra, algo por lo que el estado ha luchado en el pasado. Gregory, que ha apoyado la instauración de casinos territoriales, dijo que este tema será uno de los tópicos más críticos que se debatirán en la legislatura el año entrante.
Los legisladores han debatido el tema en Mississipi desde que los casinos flotantes fueron legalizados en 1990 y los primeros abrieron en 1992. “Siempre temimos que este día llegara, y rezabamos para que esto no sucediera,” dijo Gregory. “Sabíamos que si una tormenta de categoría 4 o 5 golpeaba la costa, podríamos ver a los casinos flotantes navegar por la autopista 90. Y eso es lo que finalmente sucedió”.
El mes pasado, la legislatura estatal permitió que se construyan futuros casinos sobre pilares, a fin de hacerlos más seguros. No obstante, estos pilares tenían que estar en el agua. Gregory dijo que su agencia ha examinado tres pedidos en relación a la nueva regla. Otras compañías de Las Vegas no han confirmado aún que vayan a reconstruir sus casinos, porque las inundaciones y los caminos destruidos hacen difícil el acceso a los mismos, a menos que se intente llegar por helicóptero. Las empresas dijeron que están focalizadas en los socorrismo e intentando establecer conexiones con los empleados. “No deseamos pensar en el largo plazo”, dijo el vocero de MGM Mirage, Alan Feldman. “Estamos más preocupados por intentar recuperar a nuestros empleados”.