“Esta institución sólo permitirá el ingreso de las máquinas tragamonedas cuando vengan consignadas a los casinos de los grandes hoteles y si cuentan con la debida autorización del gobierno para su importación”, advirtió el director general de Aduanas, Miguel Cocco.
Sostuvo que la ley que permite la importación de las máquinas tragamonedas fue convertida en un desorden por las pasadas autoridades, permitiendo su instalación en comercios y centros cerveceros de los barrios de la capital del país. Además indicó que las autoridades aduaneras mantienen un estricto control en la entrada al país de las máquinas tragamonedas por los muelles y aeropuertos, verificando que están únicamente dirigidas a los grandes hoteles y con la debida autorización.
“Estoy totalmente de acuerdo con la actitud adoptada por la Procuraduría de la República, Fiscalía del Distrito Nacional e Interior y Policía, recogiendo las máquinas tragamonedas de los comercios y centros cerveceros porque la existencia de esas máquinas contribuye a aumentar los males sociales, porque hasta los niños dedican al juego el tiempo que deben emplear a los estudios", manifestó Cocco.