Tras las continuas quejas que vienen manifestando las autoridades de la Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE) ante la caída de sus ventas adjudicadas a la competencia que ejerce la Lotería del Estado, la Euromillones y la negativa del gobierno de comercializar los billetes de la entidad conjuntamente con éstos, se había generado un clima de tensión entre el presidente de la ONCE, Miguel Carballeda, y el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero. Según Carballeda, las autoridades gubernamentales “no cumplieron con lo que habían prometido, si así lo hubiesen hecho nuestra situación sería diferente”.
Sin embrago, ahora parece que ese desacuerdo ha sido superado a través del lanzamiento de una nueva lotería instantánea que se aprobará en una reunión que mantendrán las autoridades de la entidad benéfica con el Gobierno a fin de mes. También se negociará la concesión de una subvención, que sería la primera de la historia de la ONCE. La cantidad estaría determinada por la desviación del presupuesto y la evolución de la deuda.
De acuerdo al acuerdo firmado con el Gobierno, la nueva Lotería Instantánea saldrá al mercado a principios de 2006 y de no llegar a alcanzar sus presupuestos, la diferencia entre lo presupuestado y lo recaudado la aportaría el Estado.