“Hemos registrado un 15 por ciento de pérdidas, en lo que va del año, desde que se puso en marcha Euromillones”. Así afirmaba y a la vez acusaba el presidente de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE), Miguel Carballeda, al Estado español por la implantación de la lotería.
Asimismo, señaló que la puesta en marcha de las islas de juego autonómicos como Lototrot y Promotrot tienen baja incidencia en la baja de los ingresos de la ONCE ya que sólo son para la población balear y agregó que “el daño causado a sido de carácter moral ante el temor de que perjudicase los intereses de los discapacitados que nuclea la organización”.
En la reunión realizada en Parma, dónde Carballeda hizo estas declaraciones, también estaba reunido el delegado territorial de la ONCE en Baleares, Juan Vanrell y el presidente del Govern, Jaume Matas. Allí se detallaron los proyectos que la organización tiene previstos dentro del archipiélago para el corriente año.