Según las autoridades provinciales, antes, el juego ilegal en la provincia de Tucumán se llevaba un 40% del total de las ganancias, sin pagar impuestos, ni comisiones y sin ofrecer garantía alguna al apostador. Pero hoy, esa ganancia se redujo al 20%, aunque continúan luchando para que la actividad sea erradicada”, enfatizó.
Los quinieleros de la provincia, afirman que el 60% de la recaudación por el juego se queda en manos de los ilegales. Mientras los quinieleros oficiales (en su conjunto) recaudan $ 105 millones mensuales (más de 30 millones de dólares), y los ilegales, $ 285 millones.
Por otra parte, los quinieleros manifestaron que el interventor de la Caja Popular de Tucumán, Osvaldo Jaldo, sostuvo en una reunión realizada el viernes pasado que el Gobierno tomó la decisión política de combatir la quiniela clandestina.