Los delegados gremiales de la Caja Social convocaron a una asamblea de empleados, en la cual se declaró el estado de alerta y movilización de los trabajadores; debido a que según los trascendidos y a varias versiones que circularon en la víspera, la firma de convenios que extienden la relación del empresario Néstor Ick con la Caja Social no sólo alcanzaría a la televisación de los sorteos de tómbola sino también a otros negocios.
Según indicaron ayer los empleados, el administrador de la Caja Social y también ministro de Economía nombrado por la intervención federal, José Luis D`Ipólito, habría firmado la posible renovación para la explotación de máquinas tragamonedas y del Casino provincial.
Por ello, los empleados de esta entidad fueron contundentes al señalar que mantendrán su rechazo "ante cualquier situación que llegase a perjudicar las arcas de la Caja Social", a la vez que indicaron que para ellos, esta situación "la tendría que haber definido el gobernador electo, Gerardo Zamora".
Los dirigentes gremiales Luis Giménez y Mario Cancinos, integrantes de la comisión gremial interna de la Caja Social, salieron en representación de los empleados de esta repartición a expresar su postura contraria a este acuerdo que se habría concretado la semana pasada.
Puntualizaron también que no sólo se habría refrendado la extensión de este contrato que hace unas pocas semanas había sido rescindido por decisión del interventor Pablo Lanusse, sino que además se habría firmado "la posible renovación para la explotación de las máquinas tragamonedas y los casinos provinciales", indicó Giménez. "Ante la posible firma de los citados convenios queremos hacer conocer nuestro rechazo a los mismos", agregó al finalizar la lectura de un comunicado que luego sería firmado por todos los empleados de la repartición.
"Los empleados en previa asamblea hemos tomado la decisión de repudiar esta supuesta firma de convenios, porque entendemos que lo razonable hubiera sido esperar la asunción de las nuevas autoridades y que ellas tomen las decisiones que consideren pertinentes", aseguró el gremialista, quien indicó además: "Nosotros creemos que se pueden lograr mejoras sustanciales e inclusive entendemos que algunos contratos no son necesarios. Creemos que una institución que tiene un fin social por esencia, está repartiendo sus ganancias más a la parte privada que a la parte social".