Más impuestos a los casinos y la banca, y la eliminación de algunas exoneraciones, son los principales resultados de la aprobación de las reformas tributarias que ha propuesto la administración de Enrique Bolaños, respaldadas ayer por los diputados de la Asamblea Nacional.
En el caso de los casinos, el aporte anual de tres millones de córdobas (185 mil dólares) se incrementará, con la reforma fiscal, entre 32 y 40 millones de córdobas al año (entre 2 y 2,5 millones de dólares), pues se les cobrará por mesa y por máquina como pago mínimo.
La moción aprobada en el parlamento especifica, por ejemplo, que las empresas que tengan menos de 301 máquinas pagarán por cada una de ellas un impuesto de 18 dólares o su equivalente en córdobas, según el cambio oficial dictado por el Banco Central de Nicaragua (BCN).
Entre tanto, las que tengan menos de 601 máquinas y más de 300, deberán pagar por cada una, un impuesto de 20 dólares. Pero si tienen más de 600 el pago se incrementará a 25 dólares por cada una.
A las mesas de juego de los casinos, por otro lado, se les aplicará un impuesto mensual por mesa de 200 dólares, como pago mínimo obligatorio a cuenta del IR anual.