A menos de un año del mundial de fútbol que se llevará a cabo en Alemania, varios empresarios ya se han volcado al negocio de las apuestas deportivas.
"Los locales de apuestas se están reproduciendo como hongos", dijo Hasan Kanat, un agente inmobiliario que ahora es propietario de cuatro casas de apuestas. Cuando abrió la primera hace dos años, no tenía competidores locales, pero ahora tiene ocho rivales.
El estado de Hessen informó, por ejemplo, que el número de locales en su región había aumentado más del doble y que en los últimos seis meses ese incremento derivó en la existencia de 170 casas de apuestas.
"Cuando se tienen partidos de fútbol todos los días, hay más gente que apuesta", dijo Kanat. "Con una Copa del Mundo el negocio se incrementa casi un 50 por ciento sobre la media normal".
Los corredores de apuestas alemanes están aprovechando un aparente cambio en la ley: antes era ilegal establecer locales de apuestas en Alemania porque la apuesta de deportes estaba en manos de un monopolio del estado. Ahora, una serie de dictámenes legales parece haber cambiado esa situación.