Esta restricción a la instalación o traslado de salas de bingo en un radio de 1200 metros de otra, fue establecida por una enmienda parcial presentada por el Partido Popular a la conocida como ley de acompañamiento a los Presupuestos de la Generalitat de 2005 mediante la que se modifica la ley del Juego, y que fue aprobada únicamente con los votos del PP.
Para la diputada del PSPV Josefa Andrés, esta enmienda propiciará “un encarecimiento de las licencias” y reducirá “la libre competencia”. El popular Ricardo Costa dejó claro que el Gobierno no exime de la tasa a los empresarios del bingo. Esta medida aparecía en el anteproyecto de la ley pero fue retirada tras los reparos del Consejo Jurídico Consultivo.
Como contrapartida a esta restricción, las salas de bingo podrán contar desde el establecimiento de esta enmienda, con máquinas de juego y la posibilidad de practicarse los juegos de apuestas y boletos.