Edición Latinoamérica
21 de Agosto de 2019

Entrevista con el titular de la Asociación Profesionales del Turf

Eduardo Ferro analizó la actualidad del juego y del turf en Santa Fe

(Argentina).- Entre sus consideraciones, el gremialista destacó que tanto en la provincia de Santa Fe como en todo el país "se debe combinar un negocio de alta rentabilidad como son las máquinas tragamonedas que generan poco empleo, con un negocio de poca rentabilidad, como es la hípica, pero que genera mucho empleo”.

Hay un panorama desalentador en la provincia de Santa Fe para el turf y la actividad hípica, porque no hay una decisión política ni siquiera de escuchar los argumentos y proyectos que tienen los trabajadores hípicos", señaló Eduardo Ferro, titular de la Asociación Profesionales del Turf, quien estuvo en Rosario para hablar de la ley de Turf provincial que entró a regir en la provincia de Buenos Aires. En una entrevista con el periódico La Capital de esa localidad, dijo que la nueva norma legal reconoce al turf como una actividad productiva capaz de generar mano de obra en forma intensiva.

Ferro durante la charla en la que estuvo acompañado por el titular de la entidad rosarina, Angel Barattucci, ejemplificó que en la provincia de Buenos Aires se bajó el tributo para la actividad del cuatro por ciento al dos por ciento y no sólo eso sino que se creó un fondo con los recursos de los casinos para fomentar la actividad hípica. Ferro reclamó al gobierno provincial y municipal "que se abran las puertas a los trabajadores y escuchen las propuestas que tienen y que se sancione una ley provincial de turf para que se dé un marco legal a esta industria".

Pero lamentablemente al tomar contacto con la realidad santafesina y rosarina el dirigente terminó apenado: "Me llevé una gran desilusión al ver que el poder político, sobre todo el intendente de la ciudad y el gobernador de la provincia, no le están prestando la atención que se merece una actividad que genera miles y miles de empleos", expresó. Destacó que la gente que se necesita para desarrollar la actividad no es mano de obra calificada, con lo que se abren las posibilidades laborales y que las necesidades en materia de trabajo son permanentes y de lunes a domingo.

"Con muy poco, con una decisión política, con abrir las puertas y escuchar a los trabajadores y observar un poco lo que se hizo en la provincia de Buenos Aires se podrían generar en Santa Fe miles y miles de puestos de trabajos", aseveró el dirigente, quien además destacó la importancia del hipódromo de Rosario, no sólo para la provincia de Santa Fe, sino para el país y no dejó de recordar un dato muy importante: "La Argentina es el quinto productor mundial de caballos de carrera". Se producen en el país alrededor de siete mil nacimientos al año y brindó una información para tener en cuenta: "Hay muchísimos pequeños y medianos productores de caballos de carrera que tal vez no estén para competir en Palermo y San Isidro, pero sí para hacerlo en hipódromos alternativos como pueden ser los de Rosario y otros del país".

Sin embargo, Ferro se quejó porque Rosario carece del apoyo político para impulsar una actividad altamente productiva. Y fue más allá: "Todos esos pequeños y medianos productores de los que hablaba que trabajan en el campo van a cerrar sus fábricas y habrá mucha gente que se va a quedar sin empleo". A su turno fue contundente: "La cuestión aquí no pasa por salvar al Jockey Club, sino salvar a la gente que trabaja en la actividad hípica. Hay mucha gente que cumple funciones en este medio y creo que un intendente que es socialista lo primero que debería privilegiar es a la clase trabajadora. Pero aquí se privilegia al juego, porque veo que se va a permitir la apertura de casinos. Habrá recaudaciones importantes, sí, pero el juego no es una industria de miles de trabajadores". Ferro dijo que el turf no es muy rentable en forma directa, pero remarcó que "es muy rentable para toda la población porque genera trabajo a lo largo y a lo ancho de toda la provincia: herreros, domadores, peones de campo, cuidadores, jockeys, empleados de hipódromos sin contar los empleos indirectos son algunos de los beneficiados", sostuvo.

Finalmente indicó que "se debe combinar un negocio de alta rentabilidad como son las máquinas tragamonedas que generan poco empleo, con un negocio de poca rentabilidad, como es el hipismo, pero que genera mucho empleo. Eso es lo que hace un estado inteligente y es lo que se ha hecho en Norteamérica, Canadá, Irlanda y otros grandes países. El poder político debe comprender que el turf no es la imagen del burrero que pierde la plata, sino que es una fuente de trabajo de miles de personas a la que hay que prestarle atención”.

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