La OMC dio así la razón a las autoridades de Antigua y Barbuda que denunciaron ante ese organismo las restricciones estadounidenses sobre juegos de azar y apuestas ofrecidos a consumidores de ese país desde el pequeño Estado caribeño.
Según la OMC, Estados Unidos no ha podido demostrar que sus medidas legales "estén justificadas provisionalmente” o bien “sean compatibles” con algunos capítulos del citado acuerdo de la OMC.
"En ese caso, llegamos a la conclusión de que las medidas estadounidenses de que se trata prohíben el suministro transfronterizo de servicios de juegos de azar y apuestas en los Estados Unidos de una manera incompatible con el Acuerdo General sobre Comercio de Servicios” de la OMC, precisa en sus conclusiones el grupo de expertos que examinaron ese litigio comercial.
Añade que EE.UU. no ha podido demostrar que sus medidas legales "estén justificadas provisionalmente” o bien “sean compatibles” con algunos capítulos del citado acuerdo de la OMC.
Sin embargo, los miembros de ese grupo especial de expertos advierten que su intención no es prejuzgar sobre los juegos de azar y de apuestos transfronterizos, sino limitarse a ese caso concreto.
Constatan que “Estados Unidos no otorga a los servicios y proveedores de servicios de Antigua un trato no menos favorable que el previsto según los términos, limitaciones y condiciones convenidos y especificados” en sus disposiciones.
Antigua y Barbuda presentó en junio del año pasado una demanda ante la OMC en la que denunciaba la prohibición por parte de Estados Unidos a sus ciudadanos de jugar o apostar a través de Internet con proveedores de servicios de ese Estado del Caribe.