El procurador general de Justicia del Distrito Federal (PGJDF), Bernardo Bátiz Vázquez, en declaraciones a la prensa mexicana, rechazó enérgicamente la posible instalación de casinos en su país, al afirmar que “los negocios de este tipo están hechos para ganar y nunca para perder, por lo cual necesariamente estafan a sus asistentes”, sostuvo.
El abogado de la ciudad dijo que también crean un ambiente propicio para el lavado de dinero, "gansgterismo", prostitución y perversión de la sociedad. Y calificó de falso el argumento de que los casinos constituyen un atractivo para el turismo y una fuente de empleo, porque en modo alguno crean riqueza y no son productivos, sino sólo un mecanismo para timar.
Bátiz Vázquez acusó a quienes se dedican a negocios de este tipo de cabildear a los representantes de la nación -los legisladores-, invitándolos a fiestas y a los casinos para convencerlos de sus bondades.
Por otro lado, el funcionario rechazó que su negativa para instalar casinos obedezca a la incapacidad de las autoridades de combatir efectivamente la delincuencia, pues los legisladores también son autoridad y ellos deben de decidir si propician ambientes de ese tipo para la delincuencia.