El hipódromo de Wolverhampton, en Inglaterra, reabrió sus puertas el sábado después de reformar su pista de arena a un costo de 5,4 millones de dólares, y de acuerdo a los más destacados jockeys de la región, podría convertirse en la principal pista de ese terreno de todo el país, superando a Lingfield, actualmente la más bien conceptuada.
“Me gustó mucho más esta pista que la de Lingfield”, dijo el consagrado jocjkey Kieren Fallon, que está disputando el título de las estadísticas inglesas con apenas cuatro victorias bajo el italiano Lanfranco Dettori. “Es una pista más consistente y cualquier caballo puede correr en ella”, continuó Fallon, que ganó dos carreras en Wolverhampton, el sábado.
La nueva pista es de Polytrack, una mixtura de materiales naturales y sintéticos. La remodelación amplió la cancha en 30 metros y se podrá correr, en una sola vuelta, hasta 2.000 metros. Wolverhampton tiene también una pista de césped (grama) que se utiliza para carreras de obstáculos, al contrario de Lingfield, donde la grama también es usada para carreras planas.