Todas los salones recreativos de Baleares deberán adaptarse en menos de un año a la nueva normativa aprobada ayer por el Consell de Govern, a propuesta del conseller de Interior José María Rodríguez, que regula las características de estas instalaciones con el fin de proteger a los menores de edad.
El reglamento establece tres categorías diferenciadas de establecimientos: los salones recreativos, que sólo pueden tener máuinas tipo A de mero entretenimiento; las salas de juego, reservadas a las máquinas tragamonedas que ofrecen premio; y las salas mixtas, en las que se podrán combinar ambos usos.
En estas últimas, deberán quedar claramente diferenciados los espacios destinados a cada uno de estos tipos de máquinas, que deberán quedar separados por compartimentos de al menos 1,80 metros de altura. La superficie mínima de las salas recreativas será de 50 metros cuadrados, que se elevarán a 120 metros en los otros dos casos.
Además, la Conselleria de Interior regulará de una forma más estricta la publicidad de estos establecimientos, con el fin de evitar que inciten al juego, especialmente a los menores de edad. Las salas mixtas tendrán que contar obligatoriamente con servicio de recepción, para evitar que los menores entren en el área reservada a las máquinas tragamonedas.