Tras su exclusión del proceso licitatorio del casino de Gijón, el grupo Comar mantiene su pugna contra los hermanos Díaz Carbajosa, propietarios de la firma que se adjudicó finalmente el casino. Esta semana, representantes de la empresa gallega presentaron en el registro municipal una alegación. Según el escrito, el proyecto para la remodelación del cine Hernán Cortés (en donde se instalará la sala) incumple el Reglamento de Espectáculos Públicos y la ley de Protección contra Incendios.
El escrito de Comar se refiere a los requisitos aplicables a los accesos de una instalación de las características de un centro de juego, que debe disponer de salidas a dos calles. Según argumenta el grupo gallego, en el caso de un aforo de entre 700 y 1.500 personas, ambos viales deben sumar una anchura de treinta metros, no pudiendo ninguno de ellos tener una anchura inferior a los siete metros. “Y es ahí donde falla el proyecto del Hernán Cortés”, asegura un representante del grupo gallego.
El edificio se encuentra en la confluencia de las calles de Fernández Vallín y de Padilla. Comar sostiene que este último vial es más estrecho de lo legalmente permitido y adjunta un estudio topográfico de la zona para avalar su alegato.
La firma gallega también resalta el plan de emergencias de Carbajosa. Expertos vinculados a la empresa aseguran que “se dota al edificio de una salida de emergencia que da a un callejón que no es de uso exclusivo del edificio” y, además, “no se valora la posibilidad de bloqueo de alguna de las salidas de emergencia”. En este sentido, la ley de Protección contra Incendios apunta la necesidad de diseñar rutas alternativas.
Ante esta documentación presentada por Comar, el Ayuntamiento tendrá que examinar ahora las alegaciones presentadas antes de conceder la licencia de obras a Carbajosa.
El centro de juego ha acarreada más de un disgusto al equipo de gobierno local, que primero tuvo que manejar un enfrentamiento con el presidente regional y luego tuvo que responder de su actuación en los tribunales. Fue precisamente Comar la que inició acciones legales -aún en curso-, al entender que el concejal de Urbanismo y tres de sus técnicos prevaricaron en sus informes sobre las distintas ofertas de casino. Estos informes fueron desfavorables al grupo gallego.