Catorce funcionarios de San Petersburgo firmaron una carta de intención que incluye una serie de reformas legislativas, entre las cuales figura la implementación de nuevos impuestos y la suba sobre los ya existentes sobre las máquinas de juego y equipamiento relacionado con la industria.
La propuesta estipula que cada máqunia de video poker debería pagar un impuesto de 2.900 dólares por única vez, más 257 anuales. De acuerdo a lo manifestado por los impulsores de la iniciativa, la misma surge como respuesta al incremente registrado en la instalación de máquinas de video poker, tanto en casinos como en clubes y tiendas comerciales. Según se especula, pronto las máquinas también serían instaladas en las estaciones de subte de la ciudad.