El tradicional hotel de Punta del Este pasó ahora a ser administrado directamente por sus dueños -con cambio de nombre incluido-, luego de que fuera gerenciado durante sólo nueve meses por los propietarios de la cadena internacional de restaurantes Cipriani.
El traspaso de dueños del cinco estrellas de lujo demandó una inversión de unos U$S 6 millones, destinados a cambiar toda la cristalería, la loza y la platería, pero también a la instalación de un nuevo restaurante, varios negocios de distintos rubros y un bar de vinos, entre otras ampliaciones de los servicios, según informó ayer el español Nicolás González, nuevo gerente general del hotel, que forma parte de la cadena The Leading Small Hotels, que agrupa a establecimientos de lujo de todo el mundo y que en la Argentina está representada por los hoteles Alvear y Llao Llao.
“El criterio de la nueva administración es convertir al hotel en el oasis de Punta del Este, un centro de diversión y esparcimiento que pueda ser disfrutado durante todo el año”, precisó el directivo. Añadió que hoy, “en plena temporada baja, estamos trabajando con una ocupación promedio de 60% los fines de semana y un poco menos en los días hábiles, porque ofrecemos alternativas atractivas, entre ellas el spa, que es el más completo de la región y el casino, que tiene más de doscientas máquinas”, explicó González.
El directivo informó además que el Mantra ya cubrió el total de las reservas posibles “para el período que va del 26 de diciembre al 10 de enero del 2005” y estimó “en 80% el promedio de ocupación para el total del verano”.
Aunque no se explicó cuales fueron las razones del retiro presuroso de la cadena Cipriani, los directivos del Mantra indicaron que pretenden cambiar la concepción del hotel aislado para convertir al cinco estrellas -inaugurado hace menos de un año y cuya construcción requiriera una inversión de u$s50 millones, colocados por fondos norteamericanos y británicos- “en un centro de entretenimientos y shows durante todo el año”. Aclararon también que si bien en la temporada alta las tarifas serán similares a las de la era Cipriani -desde u$s450 la doble- prevén bajar los costos de los servicios “para adecuarlos al mercado”.