Con el cambio de mando que se concretó hace unas semanas en la dirección general de la Lotería Nacional de México, vuelven a cobrar fuerza los rumores de una fusión de esta instancia con Pronósticos Deportivos y la necesidad de modernizar a la Lotería para atraer a compradores más jóvenes.
De acuerdo con Tommy Alicia Vargas González, directora regional de la Lotería Nacional en Yucatán, uno de los proyectos que podrían revivir bajo la nueva administración sería que los billeteros sean dotados de terminales de computadora portátiles que expidan comprobantes, ya que esto les permitiría vender series de números asignadas a otra parte de la República.
La directora de la Lotería Nacional, Laura Valdés de Rojas, fue cesada de su cargo hace unas semanas y la sustituyó el diputado priísta Tomás Ruiz González, quien ofreció hacer más transparente la entrega de fondos de la Lotería Nacional a los diferentes patronatos para la asistencia pública, además de modernizar la institución.
De acuerdo con Tommy Vargas, la eventual fusión de Pronósticos Deportivos con la Lotería Nacional tendría sentido porque ambas acumulan fondos para la asistencia pública. Esta unión podría beneficiar a la Lotería Nacional porque los vendedores del “Melate” utilizan tecnologías muy avanzadas para procesar su información, ya que los comercios que los expenden tienen lectores digitales y los boletos cuentan con códigos de barra para pagar los premios.
En opinión de la empresaria, la desventaja de esta fusión radica en que quienes tratan con los expendedores son empleados del Gobierno Federal en el caso de Pronósticos, pero son de empresas privadas en el caso de la Lotería Nacional, que distribuye sus boletos mediante concesionarios. “Hay riesgo de perder la calidez del trato”, señaló.
El proceso de modernización podría revivir el proyecto de dotar, incluso a los expendedores sin puesto fijo, de terminales portátiles que les permitirían acceder a una base de datos común de la Lotería Nacional.
De esta manera, los jugadores podrían comprar cualquier número de su preferencia aunque no haya sido asignado originalmente a esa región en particular. Las máquinas expedirían un comprobante para el jugador y con él podría reclamar su premio en caso de resultar ganador.
No obstante, la funcionaria señala que estos cambios toman tiempo y necesitan la aprobación de los directivos de la propia Lotería y quizá de las cámaras de diputados y senadores y la Secretaría de Hacienda. Además, hay que tomar en la posible resistencia entre algunos de los cuatro mil billeteros registrados en el país.