Edición Latinoamérica
20 de Septiembre de 2019

Conclusiones de la conferencia “América Latina 2004”

El juego en Latinoamérica crece de la mano del turismo

(Puerto Rico).- Miguel Mikasonovic, de IGT, aseguró que éste mercado emergente "es uno de los más importantes del mundo. Sin embargo, no se trata de un mercado simple, ya que tiene sus particularidades y requiere de cierto entendimiento. De todas maneras, considero que el futuro de la región a mediano y largo plazo será muy positivo".

L

os casinos en países latinoamericanos se encuentran en crecimiento, pero a diferencia de lo que ocurre en los Estados Unidos, estos centros de juegos son vistos como un servicio complementario a la industria turística y no como un destino en sí mismos.

Esa fue la conclusión a la que arribaron los representantes del sector de juego de Perú, Argentina y Panamá, que ayer por la mañana participaron en la conferencia “América Latina 2004”, del que Diego Fiz, director asociado de Yogonet.com, participó como mediador y en el que se trató la situación de la industria del juego en Latinoamérica, como parte de la Sexta Conferencia Anual sobre Juegos y Hospitalidad en el Caribe, que se celebró en San Juan de Puerto Rico.

"Los casinos de juego en Latinoamérica no son un recurso turístico, son un servicio turístico", aseguró Carlos Fonseca Sarmiento, vicepresidente del Instituto de Legislación de Juego de Perú. “¿Qué es un recurso turístico? Es cualquier bien que genera la capacidad de que uno se desplace para ir a ver eso. Por ejemplo, en el Perú es el Machu Pichu", expresó el abogado.

Fonseca sarmiento sostuvo durante su exposición que, en el caso de Perú, el casino es visto como "una alternativa complementaria que puede tener un turista para satisfacer sus necesidades de entretenimiento cuando va a visitar un país ", y señaló que en su país hay alrededor de 50.000 máquinas tragamonedas en funcionamiento, y 180 mesas de juego que dejan dividendos al Estado que oscilan entre los 20 millones y 25 millones de dólares anuales.

Por su parte, Miguel Mikasinovic, director de IGT para América Latina, aseguró que es un mito el que los casinos sirvan para atraer el turismo. "Yo diría que es un poco mitológico esto de que el casino ayuda al turismo. Por el contrario, yo creo que el turismo ayuda a los casinos", indicó.

"Latinoamérica es uno de los mercados emergentes más importantes del mundo. Sin embargo, no se trata de un mercado simple, ya que tiene sus particularidades y requiere de cierto entendimiento. De todas maneras, considero que el futuro de la región a mediano y largo plazo será muy positivo".

"Muchas veces se tiene una visión de Latinoamérica en donde se piensa que los casinos y las salas de juego son medianamente comparadas a nivel internacional. Pero eso ya no es así. Hay ejemplos en Panamá, en Perú y en Argentina, en donde una empresa como Casino Club, a pesar de tener una licencia exclusiva en determinados estados, realiza inversiones y abre casinos al mejor estilo Las Vegas, aunque en una escala más reducida".

Ricardo Benedicto, titular de Casino Club, agregó que "las posibilidades de crecimiento del mercado en Argentina son realmente muy grandes. Pero hay cuestiones legales por resolver y hay un camino por recorrer. El juego es un negocio que se encuentra en constante crecimiento; pero sin intentar nuevas inversiones, sin intentar nuevas localizaciones, el negocio no prospera."

De acuerdo a lo señalado por Mikasinovic, en Argentina hay unas 25.000 máquinas tragamonedas y 62 casinos, que dejan al Gobierno ganancias por 200 millones de dólares.

"La única justificación para que en un país o en una sociedad se apruebe el juego de apuestas es que el Estado tenga un beneficio directo, para poder aplicarlo a obras de acción social", declaró el titular de IGT, e indicó que en México se establecerán de 50.000 a 60.000 máquinas tragamonedas, y en Venezuela se planifica reformar la política sobre la reglamentación de los casinos.

Al hablar del resto de la región, Mikasinovic consideró que el crecimiento es sostenido, ya que en Chile se van a establecer unos 25 casinos y en el Uruguay se está experimentando un proceso de expansión de esta industria.

Este concepto fue confirmado por la directora de la Junta de Control de Juegos, Karen Sierra, que dijo que en Panamá, donde los casinos y juegos aportan unos 21 millones de dólares anuales al erario, la industria "va en aumento". Los tres panelistas coincidieron en que las regulaciones son muy importantes para que el Estado pueda tener un control en beneficio de los operadores y los clientes.

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