Fumar en los casinos del hemisferio norte americano es cada vez más difícil, ya que a las prohibiciones impuestas por los Estados Unidos se suman ahora las de las salas de juego de Canadá. Señal de ello es que a partir de ayer entró en vigor en Toronto una ley que pretende eliminar el tabaco de los lugares públicos.
Bares, billares, casinos, bingos e hipódromos han estrenado sus letreros de “No Fumar”, y la única opción para los fumadores es limitarse a las salas especiales; que no todos los locales tienen actualmente habilitadas y que, para el 2007, estarán también vetadas por las autoridades.
Quienes no acaten las prohibiciones deberán enfrentarse a multas de 165 dólares, para empezar, que podrían ascender hasta los 3.600 para los reincidentes. Cabe señalar que la ciudad canadiense es la última de un creciente número de territorios donde se persigue a los fumadores. En Canadá, Ottawa, Victoria y Winnipeg ya tienen prohibiciones similares.
En Estados Unidos, Nueva York ya puso en vigor una medida similar el año pasado siguiendo los pasos del estado de California, que es el verdadero guía en materia de persecución al tabaquismo. Y no son menores los resultados si se tienen en cuenta los datos estadísticos: en Nueva York, las ventas de cigarrillos han caído un 40% desde que en julio de 2003, las autoridades estatales impusieron la prohibición de fumar en los espacios públicos.