Edición Latinoamérica
22 de Agosto de 2019

En la provincia de Misiones

La auditoría del IPLyC reveló mal manejo administrativo de la entidad

(Argentina).- La Facultad de Ciencias Económicas demostró que se violaba la ley y se exponía al Instituto Provincial de Lotería y Casinos (IPLyC) a juicios por evasión impositiva y fraude. Había sueldos altos sin justificación y bienes que no aparecían en los libros contables. La auditoria fue solicitada por la nueva conducción del organismo, a cargo de Eduardo Torres.

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a auditoria realizada en el Instituto Provincial de Lotería y Casinos (IPLyC) por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Misiones reveló que los controles internos de la entidad tienen deficiencias estructurales y funcionales, según revelo ayer en un completo artículo el medio local Misiones Online.

El informe que llegó a manos del presidente del directorio, Eduardo Torres, fue realizado para analizar el funcionamiento de la empresa en manos de la anterior administración, conducida hasta fines del año pasado por el presidente del partido justicialista, Nelson Luis Cáceres.

Sobre el análisis del sistema de control interno, los especialistas recomendaron la independencia del auditor y que dependa directamente de la presidencia del directorio y no de varias áreas a la vez. Según se informó, a partir de este análisis, Torres se propone iniciar una serie de modificaciones estructurales en el manejo del ente.

Al mismo tiempo, se indicó que la figura del control debe recaer en un profesional capacitado en administración de empresas dependiente del más alto nivel, mientras que el manejo de caja, fondos fijos y cuentas corrientes bancarias se mantiene en orden, pero la documentación que justifica las salidas de fondos de la caja, “no cumple las formalidades de la ley”.

Así aparecen adelantos de sueldos justificados con meros vales de caja, en lugar de los recibos que corresponde emitir en casos de anticipo. También se detectaron los mismos vales de caja cuando se les adelantaba dinero para los pasajes, aunque se explica en que las agencias donde se los compra, emiten los comprobantes a fin de mes.

En el mismo sentido, los auditores consideraron que se deben fijar pautas más estrictas respecto de cuáles deben ser los conceptos a abonar por caja y el monto de los mismos, que a priori, son excesivos. En la revisión del sector de juegos propios y de terceros, cuentas corrientes y la relación con las agencias, se verificó que no existen pautas escritas y claras respecto del monto y la oportunidad en la cuál un crédito pueda ser refinanciado mediante un convenio, siendo facultad del agenciero pedirlo cuando lo crea oportuno.

También se encontraron juegos que no existen más, pero que son adeudados por agencias y que tienen mucha antigüedad.

Evasión de impuestos

La auditoria reveló también que la anterior administración convertía al IPLyC en virtual evasor de impuestos o que se pagaba con atraso pese a haberse realizado las retenciones a Ingresos Brutos, lo que obligaba a erogar con intereses. Los pagos efectuados fuera de término hacían incurrir al organismo en las sanciones previstas en el Código Fiscal sujeto a multas por defraudación.

Entre los puntos oscuros que se pusieron al descubierto, los auditores tuvieron problemas para acceder a los expedientes del régimen de contrataciones del ente y se encontraron con la falta de la firma del auditor interno en los expedientes por contratación directa, la del gerente de compras en el formulario de solicitud de compra directa, del gerente de finanzas, quien es el que autoriza el pago y falta de firmas en expedientes en los que se requiere certificado de servicios prestados.

Se hallaron presupuestos apócrifos -simples fotocopias con firmas arriba-, falta de coincidencias en las fechas de las facturas -facturas anteriores a la fecha de la compra-, códigos vencidos y compras directas con solicitudes posteriores a la adquisición.

Uno de los puntos más polémicos del informe realizado por os estudiantes y profesores de Ciencias Económicas es el referido a los sueldos del personal del IPLYC. “Se ha verificado una significativa cantidad de horas extras abonadas y la inexistencia de normas claras de los controles a ser practicados en la empresa, para asegurar la correcta y eficiente asignación”, revela la auditoria.

También se señala que aparecen horas suplementarias superiores a lo que permite la ley por la que se rige el organismo rector de los juegos en la provincia.

Se verificó que algunos trabajadores no cuentan con las normativas autorizadas para la liquidación de ciertos adicionales en sus recibos. Se cita a dos empleados -su nombre se reserva- que cobraban un adicional de 500 pesos sin respaldo documental en su legajo, lo mismo que un mayor ingreso en esos mismos empleados por antigüedad, aunque no hay registros que lo avalen.

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