La Justicia holandesa tomó medidas para regular el tema del juego a través de internet; y un tribunal de este país ha ordenado a 21 organizaciones de juego on-line vetar el acceso de los ciudadanos holandeses a sus websites de juegos de azar, o bien penalizar con el pago de una multa diaria de 12 dólares a quien las utilice.
Esta decisión es el resultado de la demanda interpuesta por la firma holandesa DeLotto, que cuenta con una licencia exclusiva para ofertar juegos de oportunidad a los ciudadanos holandeses y evitar que los jugadores locales procedan de sitios web extranjeros.
Esta decisión ha inducido a Ladbrokes a trasladar el caso ante el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas para combatir el veto de aceptar apuestas de internet en Holanda.
Desde Ladbrokes se admite que, si bien Holanda no es un gran mercado, la cuestión redunda en un ataque fundamental a los principios asentados en el Tratado de Roma de ofrecer servicios libremente a través de las fronteras de la Comunidad.