Tentar al azar jugando a la lotería oficial es una costumbre que en Mendoza lleva 120 años. Un 3 de octubre de 1883, el Estado provincial creó la Lotería de Caridad ProHospital de Mendoza, y a partir de allí a a ganar miles de pesos para destinarlos a beneficencia, aprovechándose del sueño de muchos de hacerse millonarios de un día para el otro.
En sus comienzos, y mientras en la Capital Federal los premios eran de $50 mil, Mendoza ofrecía unos nada despreciables $30 mil a sus ganadores. Posteriormente, la Municipalidad de Mendoza entregó la explotación a distintos concesionarios.
Para los sorteos, que se hacían a la vista del público, se usaban dos globos de vidrio: uno para los números y otro para los premios. El 30 de diciembre de 1958 fue creada la Lotería de Beneficencia de Mendoza, a cargo del Banco de Previsión Social, pero como no tenía equipos de sorteo propios se realizaba por los programas y extractos de la Nacional.
El primer Gordo de Navidad se sorteó el 23 de diciembre del año siguiente, según los avisos fue “un éxito sin precedentes” que entregó 5 millones de los pesos de entonces al Nº 42.002.
En 1969 el primer premio se elevó a $10.500.000 para tres de las cuatro fracciones. A la vez, los números no favorecidos con algún premio participaban en el sorteo de una casa con lo cual fue la única lotería que “premia a los perdedores”.
En 1970 Lotería de Mendoza pasó a funcionar en el local de San Martín y Brasil, donde antes estuvo la bodega Barraquero y ahora se encuentra el Casino Provincial, independizándose de la Nacional. Hoy, esta lotería cumple 120 años de trabajo, sueños y ayudas sociales.