Edición Latinoamérica
17 de Agosto de 2019

Retomarían la construcción de un hotel casino en Mendoza

En enero del 2004 se reiniciaría la construcción de un hotel con casino que comenzó a levantarse junto al Mendoza Plaza Shopping en 1998 y que, a mediados de junio, fue vendido a un grupo inversor que reviviría el proyecto.

E

l 2004 traería novedades en el ámbito del juego a la ciudad de Mendoza, ya que la construcción de un hotel con casino podría retomar nuevo vigor. El establecimiento había comenzado a levantarse junto al Mendoza Plaza Shopping en 1998 y a mediados de junio, fue vendido a un grupo inversor que reviviría el proyecto y lo inauguraría el año próximo.

Entre los accionistas se encuentran inversores de la cadena de hoteles Conrad, que ahora se harán cargo del casino del futuro hotel; y del Caesar Palace, que terminará el resto de la obra. Esta información fue confirmada ayer por dos empresarios involucrados con el proyecto y que pidieron reserva. Uno de los empresarios explicó que “se están terminando los pasos técnicos y legales. Y hasta que no esté todo resuelto no romperemos nuestro convenio de confidencialidad”.

Luego, aclaró que “se retomarán los trabajos a más tardar a principios de enero del año que viene”. El edificio de la cadena Marriot comenzó a erigirse hace cinco años y, junto al que quedó trunco al lado del Huentala en Ciudad, eran los dos hoteles más importantes. Por entonces se decía que para el 2000 habría en el predio del Shopping un hotel de cinco estrellas. También se anunciaba una obra que sí se hizo y que ya hace mucho tiempo funciona: las cocheras subterráneas del centro comercial.

Después de estar tres años abandonado y atravesar severos problemas de financiamiento, el inconcluso hotel fue vendido en junio pasado. Su ex propietario, Juan Carlos Schiappa de Azevedo (del grupo inversor SAISA), confirmaba en ese momento que ya se había firmado el boleto de compra-venta a un grupo inversor que conformó la sociedad KLP Emprendimientos. Por esto, el edificio de 16 pisos llevará una identificación comercial distinta a la que se conoció inicialmente.

Los marchas y contramarchas en relación con la obra dieron paso a todo tipo de rumores acerca de la seguridad de la construcción y los organismos oficiales tuvieron que ratificar en varias oportunidades la confiabilidad de la obra. La deuda más gruesa que mantenía la obra era con la Banca Nazionale del Lavoro, entidad que financió el proyecto. El pasivo era de cinco millones de dólares, que luego fueron pesificados y finalmente cancelados por los compradores. La entidad bancaria llegó a un acuerdo con los nuevos dueños para cancelar la deuda en cuotas y así liberar la hipoteca que pesaba sobre la construcción. El resto de las deudas fueron canceladas por Schiappa de Azevedo, entre las que estaba la contraída con la constructora alemana Hotchief.

¿Cuál es tu opinión sobre la nota?
  • Me gusta
    %
    0 votos
  • No lo he pensado
    %
    0 votos
  • No me gusta
    %
    0 votos
Deje un comentario
Suscripción al Newsletter
Suscríbete para recibir las últimas novedades
Ingrese una cuenta de email válida
Complete el captcha
Muchas gracias por haberte registrado a nuestro newsletter.
Seguinos en Facebook