La Junta de Control de Juegos (JCJ) de Panamá informó que las apuestas brutas en juegos de azar alcanzaron los USD 501,9 millones entre enero y febrero de 2026, cifra que reflejó un crecimiento de 15,6% frente al mismo periodo de 2025, cuando se ubicaron en USD 434,4 millones.
Según el desglose de las cifras, enero concentró USD 259,3 millones en apuestas, mientras que febrero registró USD 242,6 millones. El resultado confirma la expansión de la actividad, impulsada por el aumento en el uso de máquinas tragamonedas y el crecimiento de las plataformas digitales de apuestas.
Del total acumulado, las máquinas tragamonedas tipo “A” prevalecen como el principal motor del negocio, con apuestas por USD 359,2 millones en el primer bimestre, equivalente a más del 70% del total del mercado. El segmento creció 7,5% frente al mismo periodo de 2025.
Por otro lado, las apuestas digitales alcanzaron USD 107,4 millones entre enero y febrero, lo que configuró un incremento del 57,7% interanual, el mayor crecimiento dentro de todas las categorías. En esta categoría se incluye la lotería electrónica.
En tanto, sobre el resto de las categorías, las salas de apuestas deportivas generaron USD 2,8 millones, mientras que los juegos instantáneos sumaron USD 484 mil. Las mesas de juego, como blackjack o ruleta, registraron USD 26,5 millones, y los bingos alcanzaron USD 1 millón.
En términos de concesiones, en Panamá existen 22 casinos completos, 31 locales de máquinas tragamonedas, 45 salas de apuestas deportivas, tres salas de bingo y un hipódromo, según el listado oficial de operaciones.
La provincia de Panamá concentra 76 salas, seguida por Chiriquí con seis, Colón con seis, Coclé con cinco, Herrera con cinco y Veraguas con cuatro, para un total de102 salas.

Además de las máquinas tipo “A”, el país cuenta con máquinas tragamonedas tipo “C”, que operan en locales más pequeños y solo permiten una jugada por cada moneda o apuesta, a diferencia de las múltiples combinaciones de las tradicionales slots.
Sobre su explotación, no existe una estadística sobre las apuestas realizadas, por lo que el monto reportado por la Junta de Control de Juegos ofrece “una fotografía incompleta” del negocio de juegos de azar en el país.
En otro rubro, las ventas brutas de la Lotería Nacional alcanzaron USD 127,6 millones entre enero y febrero de 2026, lo que representa una disminución interanual del 5,6%, en contraste con el crecimiento de los juegos de azar privados.
En el detalle mensual, enero registró USD 64 millones en ventas, mientras que febrero sumó USD 63,6 millones, mostrando una variación mínima entre ambos meses.
En conjunto, las ventas brutas de la lotería y las apuestas brutas en juegos de suerte y azar sumaron USD 629,6 millones entre enero y febrero de 2026, frente a USD 569,6 millones en el mismo periodo de 2025, lo que representa un aumento de USD 60 millones en un año.
Este comportamiento sugiere que, pese al contexto económico del país, “una parte importante del dinero que circula en Panamá sigue destinándose a juegos vinculados con la posibilidad de obtener premios o ganancias por azar”.