Tras dos intentos fallidos de votación, el proyecto de ley (PL) que legaliza los casinos, los bingos y las apuestas presenciales podría llegar al pleno del Senado aún este año. Esa es la expectativa del senador Irajá Silvestre, ponente de la iniciativa, informó Lauro Jardim en su columna en O Globo.
Según la publicación, el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, espera el mejor momento para someter el tema a votación. El proyecto enfrenta resistencia en la Cámara, especialmente por parte de los senadores vinculados a la bancada evangélica.
La propuesta autoriza a los estados y el Distrito Federal a tener solo un casino. Sin embargo, hay excepciones que tienen en cuenta el tamaño del territorio y la cantidad de población. São Paulo podrá tener hasta tres casinos, mientras que Minas Gerais, Río de Janeiro, Amazonas y Pará podrán tener hasta dos cada uno.
Un argumento que Irajá utiliza constantemente para defender la aprobación del proyecto es una encuesta del Instituto DataSenado publicada en abril, según la cual, el 60% de los brasileños está a favor de la legalización de los casinos físicos, los bingos y las apuestas.
"Esta encuesta es un gran punto de inflexión. Después de casi dos años y medio en los que este proyecto se ha estado debatiendo en el Senado Federal, donde ya hemos celebrado algunas audiencias públicas y finalmente lo hemos aprobado en la Comisión de Constitución y Justicia, está listo, maduro para ser votado en el pleno del Senado", afirmó Irajá en el momento de la publicación de la encuesta.
Para el senador, el resultado de la encuesta confirmó "lo que ya entendíamos como una señal de la sociedad brasileña, del pueblo brasileño". Entre los beneficios de la legalización del juego se encuentran la generación de empleos, una mayor recaudación de impuestos y el fortalecimiento del turismo.
Como el texto ya ha pasado por la Cámara de Diputados, si se aprueba sin modificaciones por el pleno del Senado, pasará a la sanción del Ejecutivo. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva ya ha declarado públicamente que está dispuesto a sancionar el proyecto.