A fines de la semana pasada, personal policial y del Departamento de Delitos Económicos de la localidad paraguaya de Ciudad del Este decomisaron 15 máquinas tragamonedas durante una serie de operativos en los barrios Ciudad Nueva y Santa Ana, los cuales fueron solicitados por la fiscal Carolina Rosa Gadea.
Las investigaciones correspondientes llevaron aproximadamente un mes. El grueso de los secuestros se dio en el primer lugar allanado en Ciudad Nueva, de donde extrajeron 13 slots. También buscaron más en los locales de Santa Ana, aunque sin resultados positivos que coincidan con su información.
A metros del primer lugar donde se realizaron los allanamientos, por una completa casualidad, dieron con dos máquinas más, las cuales fueron secuestradas a partir de que el dueño del negocio se negara a permitir el ingreso de las autoridades, tras discusiones dentro del lugar.
La denuncia llegó por parte de la empresa iCrop SA, firma dispuesta por el regulador local Conajzar como la encargada del control y el cobro del canon de cada tragaperras del país, y centro de las críticas y cuestionamientos políticos hacia el organismo, por su poca claridad operativa.