La Lotería Nacional dio por terminada la relación contractual con la Federación Nacional de Bancas de Lotería (Fenabanca), cuyos sorteos dejará de transmitir en un plazo de 30 días, según se dio a conocer ayer, jueves.
Así lo informó el nuevo administrador general de la Lotería Nacional, Teófilo “Quico” Tabar, en una carta enviada al presidente de Fenabanca, Rubén Jiménez. El funcionario alega que la Lotería Nacional no posee ninguna vinculación con Fenabanca, a excepción de la realización y transmisión de los sorteos.
Tras conocerse la decisión, Jiménez dijo en declaraciones a diferentes medios que esperan llegar a un acuerdo con la Lotería Nacional o, de lo contrario, llevarán el caso a la Justicia. La situación se produce en medio del escándalo destapado en la institución estatal, cuyo ex administrador Luis Maisichell Dicent fue enviado la semana pasada a prisión, junto a varias personas, por el supuesto fraude cometido en un sorteo realizado el 1 de mayo pasado.
Quico Tabar, designado administrador de la Lotería tras la investigación encaminada por el Ministerio Público, comentó: “La casa de los trucos le digo yo, pues nadie sabe la función que hace cada quien, y entiendo que llegó la hora de que el Estado tiene que tomar la decisión de qué hacemos con esa institución”, plantea.
Tabar señaló que la única actividad productiva que hace la Lotería es el sorteo, cada 15 días, de los billetes, que ha ido perdiendo interés entre la población y el que, entiende, podría mantenerse, no como medio de ingreso, sino como una actividad altruista en beneficio de organizaciones y sectores necesitados a los que se entregaría parte del beneficio. Hasta el momento, los cálculos que tiene le indican que esos sorteos dejan pérdidas a la entidad, lo mismo que los extraordinarios que se realizan en determinadas fechas, como día de las Madres o del Padre.
“Yo entiendo, tengo la idea de que la Lotería, si se desvincula del sorteo diario y puede realizar su sorteo de billetes, restaurar el billete con otro concepto, el billete puede cumplir su función, pero ya la Lotería celebrando exclusivamente su billete”. Acostumbrado, como dice, a hacer lo que entiende que se debe hacer, asegura que puede poner la entidad a operar con el 30% de la “super estructura” que tiene. Se refiere a un personal de unas 2.000 personas, pero la crisis por la pandemia de COVID-19 frena su impulso de limpiar la nómina.
Tabar aseguró que si la Lotería crea un buen mecanismo de fiscalización, sus ingresos aumentarán. “Yo le hago un favor al Gobierno, poniendo un paraguas de andamio, para que no le caigan cosas encima, porque eso que se produjo ahí, que es responsabilidad de mucha gente, de mucha gente, porque el sistema lo creó y permitió eso. Ahora todos dicen que sabían. Lo sabían banqueros, gente del Gobierno, empleados de la institución que lo habían advertido”, dice. Se refiere al fraude del sorteo que es investigado por el Ministerio Público, con el que ha contribuido entregando las documentaciones que se le han requerido.