El conseller de Valencia, Vicent Soler, discriminó a la industria del juego al excluirla de las ayudas económicas del 'Plan Resistir' otorgadas a "los sectores del ocio, la restauración, el transporte y el turismo que se vieron obligados a cerrar por las medidas sanitarias". El representante socialista aseguró que la exclusión fue intencional, por el sector pertenecer a "actividades controvertidas por razones éticas o morales".
"Podrán ser beneficiarios de la financiación bonificada proyectos llevados a cabo en cualquier sector de actividad con excepción de fabricación de armamento y derivados; juegos de azar y material correspondiente; fabricación, transformación o distribución de tabaco; las actividades controvertidas por razones éticas o morales o prohibidas por la legislación nacional", se comunicó desde el Consell de Valencia.
El comunicado de la Generalitat Valenciana, aseguró que "14.100 sociedades manufactureras valencianas que dan empleo a más de 203.000 valencianos y valencianas" podrán acceder a estas ayudas y destacó que "un total 80 actividades manufactureras tendrán acceso a estas ayudas directas después de que el Consell sumase a las 22 actividades incluidas inicialmente, 58 nuevos sectores y subsectores, entre los que destacan aquellos con mayor implantación en la industria valenciana como es el textil, la confección, el calzado, la pirotécnica, el plástico o el juguete, entre otros".
El 'Plan Resistir' consta de diferentes préstamos no reembolsables del 30% de entre €15 mil y €750 mil. Podría decirse que se olvidaron de la industria del juego. Pero no, fue intencional.