Stanley Ho, quien construyó un imperio comercial en Macao, murió a los 98 años, confirmó su familia ayer, martes 26 de mayo. Empezó con diez dólares y forjó el imperio que convirtió a la antigua colonia portuguesa en la potencia del juego que es hoy y a él en uno de los hombres más ricos de Asia. Sin embargo, sus intereses no se limitaron a las ruletas y mesas de blackjack: su compañía Sociedade de Turismo e Diversões de Macau (STDM) tiene inversiones en hoteles de lujo, helicópteros y caballos.
Sus empresas publicaron un comunicado en memoria de su fundador.
Dirigió uno de los negocios de juegos más lucrativos del mundo a través de su firma insignia, SJM Holdings, valorada en más de US$ 6.000 millones. Lideró lo que se conoce como el sistema VIP junket: un sistema de crédito para grandes jugadores. Tuvo el monopolio del juego por más de cuatro décadas, pero lo perdió en 2002 y ahora enfrenta una feroz competencia con el multimillonario estadounidense Sheldon Adelson.
En múltiples ocasiones, se investigó su relación con la mafia, algo que él siempre negó. Fue considerado el rey de los casinos, pero se sabe que les aconsejaba a sus seres queridos que evitaran los juegos de azar. Tuvo cuatro esposas y 17 hijos reconocidos, y reestructuró su negocio después de que en 2012 estallara una batalla legal dentro de la familia por su fortuna.