Es poco probable que los jugadores pisen los casinos en la Strip de Las Vegas a corto plazo. En una entrevista con Anderson Cooper de CNN el miércoles, la alcaldesa de Las Vegas, Carolyn Goodman, pidió repetidamente que las salas volvieran a la normalidad. “Me encantaría todo abierto, porque hemos tenido virus durante años que han estado aquí”, dijo en un momento.
Pero el gobernador de Nevada y los casinos no están listos para reabrir la Strip. Goodman también criticó a Cooper, por mostrar un gráfico de investigadores chinos que mostraba la facilidad con que el coronavirus se puede propagar en público.
“Esto no es China. Esto es Las Vegas, Nevada”, dijo Goodman, lo que provocó que un sorprendido Cooper respondiera: “Wow. OK, eso es realmente ignorante”.
Goodman reconoció que no tiene la autoridad para reabrir los casinos u otros establecimientos en la ciudad. Esa llamada vendrá del gobernador de Nevada, Steve Sisolak. Y Sisolak no tiene prisa para volver a la actividad. En una entrevista con Cooper, después de los comentarios de Goodman el miércoles, el Gobernador dijo que Nevada “claramente no está lista para reabrir”, y que no usará a Nevada como un “grupo de control” para el resto del país.
La Junta de Control de Juegos de Nevada emitió pautas estrictas, a principios de esta semana, que detallan los muchos pasos que los casinos deberán tomar antes de volver a abrir.
En paralelo, los empleados de casino también se han opuesto a la idea de volver al trabajo. “Las declaraciones de la alcaldesa son escandalosas, considerando que los trabajadores esenciales han estado lidiando con las consecuencias de esta crisis de primera mano”, dijo Geoconda Argüello-Kline, secretaria-tesorera del Sindicato de Trabajadores Culinarios. “La salud y la seguridad son nuestra prioridad. Los trabajadores y los huéspedes deben estar a salvo”, agregó.
Las acciones de los casinos, naturalmente, se han visto muy afectadas debido al cierre de Las Vegas. Las acciones de Caesars Entertainment se han desplomado un 40% este año, mientras que Wynn Resorts y MGM Resorts se han desplomado un 45% y un 60% respectivamente. Las Vegas Sands también ha sufrido; las acciones cayeron aproximadamente un 35% en lo que va de 2020. La compañía, que también tiene casinos en Macao, fue la primera de las principales firmas de juegos en reportar resultados para el primer trimestre, y dijo el miércoles que sus ingresos globales cayeron más del 50% frente hace un año. Las otras grandes compañías de casinos de EE. UU. probablemente también discutan lo que está sucediendo en Las Vegas cuando reporten sus últimas ganancias en las próximas semanas.
Durante una conferencia telefónica con analistas, el presidente y director de operaciones de Las Vegas Sands, Robert Glen Goldstein, dijo que estaba optimista de que los jugadores volverían en masa a Macao una vez que los casinos vuelvan a abrir allí. Pero estaba menos entusiasmado con la posibilidad de un rápido rebote en Las Vegas. “Creo que desde el fondo de mi corazón, la recuperación en Asia va a suceder bastante rápido. No estoy tan seguro en Las Vegas”, dijo Goldstein, quien señaló que hay preguntas importantes sobre cuándo la gente estará dispuesta a volar a la ciudad y si los consumidores querrán tomarse vacaciones en el corto plazo, dada la gravedad de la pandemia en la economía.
También está la cuestión de si los estadounidenses se acostumbrarán a pautas más estrictas de distanciamiento social que se requerirán en Estados Unidos una vez que los casinos finalmente vuelvan a abrir. En Asia, muchas medidas de salud y seguridad ya eran más comunes antes del brote de COVID-19. Pero Goldstein dijo que no está claro cuán cómodos se sentirán los estadounidenses sobre la posible necesidad de controlar su temperatura, y usar máscaras y guantes antes de ingresar a un casino. “Es diferente. Y creo que será un poco difícil aquí”, finalizó.