En el día de ayer, Consumidores en Acción (FACUA) le solicitó mediante un comunicado al ministro de Consumo, Alberto Garzón, que prohíba el uso de las tarjetas de crédito para realizar apuestas tanto online como en establecimientos físicos. "Esta medida ayudaría a luchar contra la ludopatía, una lacra que en los últimos años no para de aumentar, especialmente en colectivos vulnerables como jóvenes y adolescentes, tal y como han venido constatando asociaciones de jugadores rehabilitados y estudios en este campo", señalaron desde la organización.
Desde la organización apoyan las medidas por el actual gobierno para impulsar la unificación de criterios entre las comunidades autónomas en cuanto a la limitación del horario a las casas de apuestas, impidiendo que los locales puedan abrir antes de las 22.00 horas e instalarse cerca de los centros escolares. Sin embargo, destacan la necesidad de prohibir los cajeros en dichos establecimientos, argumentando que "el pago con tarjetas de crédito o la ubicación de cajeros automáticos dentro de las propios locales puede facilitar la participación en las apuestas, creando un problema aún mayor de endeudamiento de los usuarios y riesgo de adicción al juego".
Por su parte, la Asociación de Usuarios Financieros aplaude que en el Reino Unido se prohíba a partir del 14 de abril el uso de tarjetas de crédito en apuestas y juegos de azar, razón por la cual le piden al gobierno español seguir el ejemplo e implementar "esta medida de protección de las personas más vulnerables que pretende minimizar los riesgos para los consumidores al evitar que acumulen deudas debido a las apuestas, siendo así el único país del entorno de España que restringe el uso de tarjetas de crédito en este negocio".
En este sentido, la presidenta de ASUFIN, Patricia Suárez, confía en que el nuevo ministro, "economista de formación y cuya preocupación por el juego fue una de sus primeras manifestaciones tras su nombramiento, ponga en marcha una consulta pública para que este tipo de medidas se adopten lo antes posible". Además, agregó: "Soy muy consciente del impacto que una mala salud financiera puede tener en la salud física y mental de las personas, por lo que el problema de las apuestas debe abordarse desde todos los ámbitos que afectan al jugador y sus familias".