La corporación insular pide al Estado que se reforme la Ley General de la Comunicación Audiovisual y la Ley General de Publicidad para evitar la promoción de este negocio y cambiar la disposición de planificación de los locales con el objeto de reducir el número de autorizaciones a conceder en la isla.
Además, sugieren introducir limitaciones urbanísticas para la implantación de locales en las inmediaciones de espacios frecuentados por la juventud, y que se elimine la cartelería del mobiliario urbano en espacios públicos que fomente este actividad.
El Cabildo busca que se realicen actividades informativas en los centros escolares para paliar los problemas derivados del juego y que se refuerce la formación en la Policía Local en las infracciones más habituales vinculadas al acceso de menores, personas incapacitadas legalmente o personas con acceso legalmente restringido, así como que los deportistas colaboren limitando la publicidad.
José Miguel Bravo de Laguna, consejero de Unidos por Gran Canaria, explicó que el juego es una "preocupación social" especialmente para los "sectores más vulnerables" que puede provocar "problemas de salud y adicción". Por otra parte, Concepción Monzón, portavoz de Podemos, señaló que esta actividad resulta "preocupante" para la juventud y una tendencia que "está creciendo enormemente" también en "propaganda de ese éxito rápido por parte de líderes deportivos".