Argentina: los casinos de Córdoba gastaron más del 60% por arriba de su win | Yogonet Latinoamérica
Entre diciembre y junio

Argentina: los casinos de Córdoba gastaron más del 60% por arriba de su win

Este año ninguna sala obtuvo ganancias suficientes como para pagar los sueldos de sus empleados. El casino de Villa Carlos Paz (foto) tampoco llega a ser rentable en enero, durante el pico de la temporada turística.
16-10-2018
Argentina
Tiempo de lectura 3:08 min
Héctor Trivillin, titular de Lotería de Córdoba, aseguró que en el corto plazo no se cerrará ninguna sala de casinos ni se implementarán regímenes de pasividad. Para bajar la incidencia del gasto se acotaron los gastos de cortesía; bajaron de cinco a tres días por semana la frecuencia con que los camiones de caudales retiran efectivo; acaban de implementar la subasta electrónica para las compras y contrataciones, y se dispuso el cierre de la sala los lunes y martes en Mina Clavero.

Entre diciembre y junio pasado, en los nueve casinos de la provincia de Córdoba se jugaron fichas por 657 millones de pesos (USD 17,2 millones al tipo de cambio actual), que después de pagar premios dejaron un saldo de 192 millones (USD 5 millones). Pero sólo los sueldos insumieron 254,7 millones, más otros 62,7 millones por gastos operativos (sumados, USD 8,3 millones) como el alquiler de los edificios de Laboulaye y de Río Ceballos, transporte de caudales, seguridad, limpieza e iluminación, entre otros.

De este modo, los nueve casinos llevan perdidos 125,4 millones de pesos (USD 3,3 millones), y gastan así un 64 por ciento más de los recursos que generan.

Lotería de Córdoba, regulador del sector en la provincia, destina todo lo producido a la asistencia social, principalmente al Paicor y a Niñez. Como la división casinos arroja pérdidas, las áreas rentables de Lotería –como las de quiniela y de las tragamonedas– deben transferirle recursos para cubrir el déficit.

Héctor Trivillin, titular de Lotería de Córdoba, aseguró al diario local La Voz del Interior que en el corto plazo no se cerrará ninguna sala de casinos ni se implementarán regímenes de Pasividad Anticipada Voluntaria (PAV).

El principal problema que tienen los casinos es su planta de personal: son 699 agentes, a un promedio de 78 por sala; el equivalente a una Pyme. Este año, ninguna sala obtuvo ganancias suficientes como para pagar los sueldos de sus agentes. Ni siquiera el casino de Villa Carlos Paz, que tampoco llega a ser rentable en enero, durante el pico de la temporada turística.

En el caso de Mina Clavero, el fichaje neto alcanza para pagar el 34 por ciento de los sueldos, y el win llega a sólo el 17 por ciento de lo jugado, cuando en Carlos Paz es del 32 por ciento. El promedio de los nueve casinos es del 29 por ciento.

En cuanto a los eventos y los espectáculos contratados para acercar público a las salas, se ganaron 3,6 millones de pesos en entradas, pero el gasto fue de 3,8 millones: 257.608 pesos por debajo.

“Estamos haciendo varias cosas para bajar la incidencia del gasto”, afirmó Trivillin. El funcionario explicó que, entre otras medidas, se acotaron los gastos de cortesía; bajaron de cinco a tres días por semana la frecuencia con que los camiones de caudales retiran efectivo; acaban de implementar la subasta electrónica para las compras y contrataciones, y que se dispuso el cierre de la sala los lunes y los martes en Mina Clavero.

Detalló que se jubilaron 97 personas de casinos desde 2015 hasta la actualidad, y no emplearon a nadie. Sostuvo que los salarios de los loteros se ajustan por inflación, al igual que la indumentaria y los costos fijos, como luz y seguridad.

“El precio de los productos lotéricos no sigue el ritmo de la inflación, ni tengo la oportunidad de hacer una liquidación, por ejemplo; dependo de la voluntad del apostador, de que entre y juegue. Y si un mes no viene, al siguiente no es que venga a jugar el doble”, argumentó.

“El juego no crece al ritmo de la inflación, no se da ese mito de que mientras más crisis hay, más apuestas: el juego es un entretenimiento y si no tengo plata, o tengo que pagar la luz y el gas, no voy a jugar”, sostuvo. Hasta junio, la quiniela crecía al 19,6 por ciento interanual, cuando la inflación era del 29 por ciento.

Trivillin también adujo otras razones además de los altos costos, al opinar que el jugador dejó de ser un apostador de los juegos de paño: “Es algo estructural que obliga a repensar la continuidad de los casinos, sobre todo cuando la principal competencia, que son las slots, están en la sala contigua".

El objetivo para 2018 es que Lotería de Córdoba transfiera 710 millones de pesos de utilidades al Ministerio de Desarrollo Social. En 2017 fueron 530 millones, lo que representaría, si se cumple lo proyectado, un crecimiento del 33,9 por ciento.

En 2017, por ejemplo, Lotería recaudó 2.200 millones de pesos netos, pero envió a asistencia social sólo el 24 por ciento de esas utilidades brutas.

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