El proyecto de ley –aprobado por el parlamento en una primera lectura– elevó la edad de 18 a 21 para la participación de apuestas en eventos deportivos y lotería. A su vez, el límite para poder ingresar al casino sigue siendo 21 años.
Samvel Farmanian, el legislador progubernamental que redactó la normativa, argumentó que los menores de 21 años, generalmente no trabajan y por lo tanto no pueden mantenerse económicamente, de manera que debe prohibirse su participación en el juego.
La ley estipula además que las empresas privadas que organizan juegos de azar y apuestas deportivas deben ser multadas con 2 millones de dram (USD 4.100) ante una primera violación de este nuevo límite. Luego de la segunda y tercera vez deberán abonar una pena de 5 y 10 millones (USD 10.250 y 20.501), respectivamente. Ante un cuarto incumplimiento se les suspenderán o removerán las licencias.
El drástico establecimiento de estas multas que antes rondaban los 100.000 y 200.000 dram (USD 205 y 410), afectará a una docena de operadores de casino, agencias de apuestas y compañías de lotería que opera en el país.
Hasta ahora, la ley armenia no les exige que verifiquen la edad de sus clientes jóvenes. Sin embargo, otro proyecto de ley redactado por la alianza opositora Yelk, y también aprobado por los legisladores, hará que estos métodos de control pasen a ser obligatorios.
Naira Zohrabyan, una diputada del Bloque Tsarukian, se quejó durante el debate de que estas medidas no afectarán a las máquinas de juegos electrónicos callejeras. El viceministro de Finanzas, Karén Tamazian, le aseguró que el gobierno armenio propondrá enmiendas que frenarían el uso de estas máquinas.