"Debemos ser más transparentes y modificar la ley para proteger a nuestros casinos del blanqueo de dinero por parte de organizaciones mafiosas", señaló Josephine Sato, una de las autoras de la enmienda.
A raíz de la iniciativa, los casinos filipinos tendrán que informar a una agencia contra el blanqueo de dinero cualquier transacción que supere los 100.500 dólares.
“La ley contempla a casinos land-based, casinos flotantes y casinos online”, especificó el senador Francis Escudero, impulsor del proyecto en la Cámara Alta.
Desde hace algunos años, Filipinas se ha convertido en el centro asiático para los juegos de apuestas. En 2016, los casinos locales recaudaron cerca de 2.000 millones de dólares.