En declaraciones realizadas a The Associated Press, Icahn informó que no venderá el casino –que cerró en octubre– y que quiere asegurarse de que quien compre la propiedad no pueda operar un casino allí. “No queremos venderlo, no a los precios actuales”, dijo. “Hice mi fortuna comprando cosas baratas”.
Icahn solicitó permiso para entregar la licencia de operación del casino ante el regulador de Nueva Jersey. La medida fue tomada después de que los legisladores de ese estado aprobaran una ley que quitaría las licencias de casino por cinco años a cualquier propietario que hubiera cerrado un casino de Atlántico City luego de enero de 2016. Sólo Icahn, que también posee el casino Tropicana, se vería afectado por la legislación. No está claro si el gobernador Christie la promulgará o vetará.