Su oposición se basa en el modelo que representa un proyecto que asegura que "no es el que el Camp de Tarragona necesita".
La Plataforma reconoce que se han hecho modificaciones "importantes" respecto a lo que se planteó en septiembre de 2012, pero asegura que "se mantiene el espíritu inicial del proyecto".
Considera que "el eje central siguen siendo los casinos: los grandes complejos comerciales y hoteles sobredimensionados repercutirán negativamente en la actual economía turística de la zona, contribuyendo aún más al colapso durante el verano y abocando a la población a un sector laboral temporal y precario".
Incluso afirma que ante graves déficit que detectan, "sigue latente la amenaza del rescate público en caso de fallo del proyecto", y denuncia, además, que no quedan resueltas cuestiones como el suministro energético, el abastecimiento y depuración de las aguas, así como la movilidad en transporte público por el sector, y que "no ha habido un programa de participación y concertación ciudadana en ningún momento de su tramitación".
Las acciones jurídicas que emprenderá Aturem BCN World consistirán en estudiar las posibilidades de interponer, junto a otros colectivos, un recurso contencioso-administrativo contra el Plan Director Urbanístico, así como iniciar los trámites para que los antiguos propietarios de los terrenos expropiados puedan solicitar compensaciones económicas por su incremento de valor.