Por ejemplo, un juego investigado por el Tribune, cuyos boletos costaban 30 dólares, prometió el premio más grande que se ha ofrecido en la historia de Illinois para un juego de este tipo, unos 46 millones. Sin embargo, el juego fue descontinuado antes de que cualquiera de los premios principales fuera ganado.
El juego prometió que se pagaría un 78% del valor de todos los boletos comprados en premios. Sin embargo, cuando terminó, el valor de los premios otorgados sólo alcanzaba un 61% del valor de los boletos comprados, lo que significa que unos 10 millones de dólares en premios no se entregaron.
“No creo que debamos prometer a la gente cosas que no cumplimos”, dijo el representante estatal Lou Lang, de Skokie (suburbio del noroeste de Chicago). “Si decimos que tenemos un juego que va a pagar X y no paga X, hemos mentido a los clientes”. Illinois entregó la gestión de su Lotería a mediados de 2011 a la firma privada Northstar Lottery Group.
De 17 juegos que fueron creados y luego cancelados bajo la gestión de Northstar, la mayoría no otorgó todos los premios principales que prometió y algunos no concedieron ninguno. En total, los juegos investigados entregaron menos del 60% de sus premios principales, una tasa menor que otros estados, y menor que cuando Illinois administró su propia Lotería.
En muchos de esos casos, el Tribune encontró que los premios repartidos por los juegos no llegaron al porcentaje del valor de los boletos vendidos que se prometió al inaugurar el juego.